Preceptos masónicos

Reproducimos un folleto publicado en el siglo pasado por la logia L´Action (Acción), del Gran Oriente de Francia, Oriente de París:

 

Di la verdad, practica la justicia, piensa con rectitud.

Obra con los demás como querrías que ellos obraran contigo.

Ama a tu prójimo. La Fraternidad debe ser universal.

No hagas el mal; haz el bien.

Deja hablar a los hombres.

El culto verdadero consiste en las buenas costumbres y en la práctica de las virtudes.

Haz el bien, por amor al bien en sí.

Ama a los buenos, compadécete de los débiles, vete de los malos, pero no odies a nadie.

Habla sobriamente con los grandes, prudentemente con tus iguales, sinceramente con tus amigos, dulcemente con los pequeños, tiernamente con los pobres.

No tengas nada en contra de tu hermano. Sé dueño de tus palabras.

No halagues a tu hermano, pues esto es una traición; si tu hermano te halaga, sospecha que te quiera corromper.

Escucha siempre la voz de tu conciencia, que es tu juez.

Da alivio a los pobres; cada suspiro que tu dureza les arranque será maldición que caerá sobre tu cabeza.

Respeta al inmigrante; ayúdale, su persona es sagrada para ti.

Evita las querellas, adelántate a los insultos, obedece siempre a la razón.

Si te avergüenzas de tu estatus, eso es orgullo. Piensa que no es el puesto lo que honra o degrada al hombre, sino la forma que tiene de desempeñarse en él.

Lee y aprovecha, ve e imita, reflexiona y trabaja; dirígelo todo en provecho de tus hermanos: eso es trabajar para ti mismo.

Alégrate por todo, de todo y con todo, si no es contrario al honor.

No juzgues con ligereza las acciones de los hombres; alaba poco y censura aún menos; piensa que para juzgar bien a los hombres hay que sondear los corazones y escrutar las intenciones.