Mesa redonda: el concepto de ciudadanía en el siglo XXI

En el seno del Primer Salón del Libro y de la Cultura Masónica de Madrid, organizado por las Logias españolas del GODF con el ITEM (Instituto Tolosano de Estudios Masónicos), les avanzamos contenido y composición de la segunda mesa redonda.

Lugar: Círculo de Bellas Artes de Madrid, Sala Valle Inclán

Fecha: sábado 2 de mayo de 2015

Hora: 10:30

 

Intervienen:

– Daniel Keller, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia

– Miguel Angel Martínez, ex vicepresidente del Parlamento Europeo

– Francisco Delgado, Presidente de Europa Laica

 

Esperamos poder contar con su presencia y participación

Mesa redonda: edición del libro masónico en España

En el marco del Primer Salón del Libro y la Cultura Masónica de Madrid, que celebraremos durante los días 1 y 2 de mayo próximos en la sala Valle Inclán del Círculo de Bellas Artes, adelantamos la composición de la primera mesa redonda, que llevará por título "Edición del libro masónico". Participarán:

Adrián Mac Liman, Presidente del CIEM (Centro Ibérico de Estudios de la Masonería)

Gonzalo Tapia, Presidente del patronato de la Fundación María Deraismes

Yván Pozuelo Andrés, Editor REHMLAC (Revista de Estudios Históricos de la Masonería)

Louis-Michel Herrero, Presidente del ITEM (Institut Toulousain d´Etudes Maçonniques)

 

Fecha: viernes 1 de mayo

Hora: 18:00 hasta las 20:00

 

¡Les esperamos!

 

Atentado contra Charlie Hebdo

 

COMUNICADO DEL GRAN ORIENTE DE FRANCIA

 

El Gran Oriente de Francia no puede sino expresar su más profunda indignación y su más viva emoción tras el innoble atentado del que ha sido víctima el personal de Charlie Hebdo.

La trágica desaparición de algunos de ellos es un crimen perpetrado contra la libertad de prensa, la libertad de expresión y contra los principios de una sociedad libre y abierta que hace del derecho a la caricatura uno de sus derechos fundamentales.

El Gran Oriente de Francia advierte de que se movilizará sin falta contra todos los ataques a la prensa de la que Charlie Hebdo es un pilar, y contra todas las instituciones garantes de una sociedad democrática y republicana.

Numerosas manifestaciones espontáneas deberán tener lugar en las próimas horas. Invitamos a participar en ellas a los Francmasones del Gran Oriente de Francia, los que lo deseen con sus decoraciones masónicas.

El Gran Maestro y los miembros del Consejo de la Orden invitan ya desde este momento a las Hermanas y Hermanos de la Obediencia a acudir a la concentración prevista esta tarde a las 19 horas en la Place de la République.

En estas trágicas circunstancias, el Gran Oriente de Francia expresa su más profunda compasión a las familias que se encuentran sumidas en el duelo, se trate de familiares de miembros de Charlie Hebdo o de las fuerzas del orden que han fallecido en el ejercicio de sus funciones.

 

Daniel Keller,

Gran Maestro del GODF 

Día internacional del laicismo. Manifiesto

En este “día internacional del  laicismo y de la libertad de conciencia” de 2014, denunciamos la vulneración que en todo el mundo se hace del derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y expresión, fruto en muchos casos de la enorme influencia que las confesiones religiosas mantienen hacia los gobiernos, de forma muy diversa, marcando las políticas económicas, educativas, jurídicas, etc., en mayor o menor grado. Incluso, en pleno siglo XXI, hay Estados teocráticos y confesionales, en donde el dogma religioso es a su vez la ley civil y en donde el crimen contra la libertad de conciencia y todo tipo de derechos de ciudadanía, quebrantan el Estado de Derecho con toda impunidad.

Queremos reflexionar, compartir un sueño, una utopía universal, un proyecto político y jurídico, en donde la laicidad de las instituciones y la libertad de conciencia inunden todos los pueblos de la Tierra, con un total respeto hacia todo tipo de convicciones, en el marco de los principios democráticos, de justicia, de igualdad y de no discriminación, que proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Porque apostamos por la construcción colectiva, como ciudadanas y ciudadanos libres e iguales; porque defendemos la palabra, la racionalidad y la libertad de expresión como instrumento de comunicación y progreso en las ideas; porque apostamos por el respeto a la libertad de pensamiento y conciencia, como elementos básicos para la convivencia y la emancipación del ser humano; porque apostamos por una ética humana común a todas las personas; porque apostamos por la igualdad y la dignidad de todos los seres humanos libres de fronteras, libres de discriminaciones; porque apostamos por un espacio común integrador de cuantas personas lo comparten; porque apostamos por la igualdad real ante la ley, la justicia social y la defensa de los derechos humanos universales.

El Laicismo es sinónimo de Democracia y supone una apuesta por lo público, por la “res pública”, marco común de derechos y deberes ciudadanos,  donde se dote de forma universal y sin exclusiones, de los servicios necesarios para una vida digna para todas las personas (educación, sanidad, asistencia social, vivienda, justicia…). 

En este año 2014,

Expresamente condenamos la impunidad con la que el Estado español trata a las víctimas de los crímenes internacionales o de lesa humanidad cometidos a partir del “golpe de estado” fascista y nacional-católico que derivó en la guerra y la dictadura. Hechos que también significan una atrocidad contra la libertad de conciencia, de pensamiento y expresión, y cuyos autores han vivido y aún viven en la más absoluta impunidad. Las recomendaciones de la ONU al Estado español, los exhortos de los tribunales de Ginebra, Estrasburgo y Buenos Aires, así como el pronunciamiento de numerosas entidades defensoras de los derechos humanos, insisten en la necesidad del reconocimiento político y jurídico de las víctimas del franquismo, y por tanto como sujetos de derechos, de manera que se permita juzgar dichos crímenes en el propio Estado español estableciendo los principios de Verdad, Justicia, Reparación (y no repetición), que aún se les debe. La creación de una Comisión oficial de la Verdad, con carácter y eficacia institucional, debe ser un instrumento para acabar con la justificación histórica y política de la barbarie.

Además y en la línea manifestada en años anteriores

Queremos reconquistar la idea originaria de la política, como forma de organización colectiva de nuestra sociedad, recuperando la soberanía, hoy arrebatada por los poderes económicos, financieros, religiosos o políticos. Una soberanía ciudadana que nos permita la toma de decisiones libre y responsablemente.

Deseamos que las personas decidan sus normas colectivas, sin las imposiciones morales de cualquier doctrina religiosa o ideológica de cualquier naturaleza.

Aspiramos a un modelo de Escuela y Universidad Públicas y Laicas, donde el conocimiento se construya desde la racionalidad, desde los métodos científicos y la filosofía humanista, no desde las creencias, que ya cuentan con sus propios lugares de culto: iglesias, templos, mezquitas, sinagogas…

Queremos, una efectiva orientación y formación afectivo-sexual para todas las personas y la libre decisión de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo. Y como defensores de una vida digna, también queremos una muerte digna, mediante el derecho a la eutanasia.

Exigimos un ámbito público institucional libre de simbologías particulares. Que los rituales civiles, con motivo de acontecimientos importantes, puedan tener su expresión neutral, con independencia de las ceremonias religiosas o de otra naturaleza ideológica, de quienes compartan una creencia particular. En esta línea reclamamos que los responsables políticos, en función de su responsabilidad pública, no utilicen símbolos religiosos, para prometer sus cargos, ni participen, de forma oficial, en acontecimientos de carácter religioso.

Pretendemos la neutralidad del Estado (de los Estados) en materia de convicciones. Para lo que debe eliminarse todo tipo de identificación, real o aparente, de éste, con cualquier convicción particular y, por lo tanto, debe suprimirse cualquier privilegio económico, tributario, jurídico, simbólico, etc. de las confesiones religiosas. Reclamamos, por tanto, una clara separación entre las religiones y los Estados. De ahí que Apostemos por una lucha permanente por la construcción de Estados verdaderamente laicos.

Queremos un espacio común y público de solidaridad, justicia social y compromiso, frente a la voracidad privatizadora del capitalismo depredador y frente a todas formas de beneficencia y de caridad.

Reclamamos iniciativas transformadoras que busquen la completa emancipación de la persona y la implantación -real- de los principios republicanos de libertad, fraternidad, igualdad y solidaridad, así como el ejercicio efectivo de todos los Derechos Humanos.

Estamos en deuda con quienes han luchado por un mundo más habitable, pacífico, libre  y han construido discursos cada vez más creíbles y necesarios, en los que se ha dado cabida a la diversidad humana en sus multiplicidad de convicciones.

Nuestro desafío consiste en extender el COMPROMISO con el LAICISMO, o lo que es lo mismo, con la Democracia Participativa, con los Derechos Cívicos y con las libertades, a personas, instituciones y organizaciones.

 

(Fuente: Europa laica)

10 propuestas para vivir la laicidad

Fiel a las exigencias de Libertad, Igualdad y Fraternidad que lo fundamentan, el Gran Oriente de Francia tiene como principio esencial la libertad absoluta de conciencia; el artículo 1º de su Constitución enuncia que “concede una importancia fundamental a la laicidad”.

Frente a la crisis de sistema que atravesamos, en la que la globalización y sus efectos deletéreos en nuestra sociedad afectan primeramente a los más débiles, la laicidad sigue siendo el principio emancipador que permite perennizar los valores de la democracia.

Desde hace algunas décadas, el neoliberalismo ha obligado al Estado a transferir al sector privado algunas de sus misiones de interés general, acentuando así desigualdades y precariedades y favoreciendo el despertar de los integrismos y fundamentalismos religiosos, que están pesando cada vez más en nuestra sociedad civil , a la que intentan imponer sus propias normas.

Frente a estos fundamentalismos e integrismos, gran parte de la clase política agacha la cabeza, debilitándose y desnaturalizándose de este modo el concepto mismo de laicidad por las interpretaciones que le dan: algunas pretenden prohibir toda expresión de convicciones religiosas en el espacio público; otras se lamentan por su dilución en un multiculturalismo acomodaticio que solo puede conducir a derechos específicos. Únicamente la laicidad asegura el derecho a la diferencia sin diferencia de derechos.

La escuela pública laica, debilitada y empobrecida, no cesa de ceder terreno a los establecimientos privados confesionales, siendo aquélla el crisol en el que se forja la noción de ciudadanía; la ley civil, garante de las libertades de todos, es cuestionada en nombre de creencias que le oponen sus propias normas; los servicios sociales, cuyas mallas se zafan a medida que el Estado se empobrece y no asume sus compromisos como tal Estado, son reemplazadas por la caridad compasiva de iglesias y comunidades religiosas.

El mismo marco jurídico de nuestra sociedad es contradictorio: ¿cómo justificamos la sempiterna vigencia de un régimen concordatario? Suma y sigue.

Es así que presentamos diez propuestas para que haya laicidad:

  1. Instauración de una Jornada de la laicidad el 9 de diciembre, aniversario de la ley francesa de separación entre las iglesias (religiones) y el Estado.

  2. Llamada al respeto de la estricta neutralidad laica de los representantes políticos elegidos por la ciudadanía.

  3. Auditoría del conjunto de financiaciones públicas destinadas a los diversos cultos religiosos, para evitar la subvención de actividades cultuales camufladas como actividades culturales.

  4. Progresiva separación entre las iglesias (religiones) y el Estado.

  5. Reconocimiento del derecho a morir dignamente, según los deseos expresados por la persona afectada y no según los designios de la religión que sea.

  6. Cese de la subvención a los centros de enseñanza privados religiosos y creación de establecimientos escolares públicos, en zonas donde no los haya y donde el número de alumnos justifique su necesidad.

  7. Puesta en marcha de un módulo de enseñanza de la laicidad en todos los sistemas formativos que preparan para cualquier desempeño de la función pública (docentes y personal educativo de todos los niveles, funcionariado nacional, territorial y hospitalario).

  8. Puesta en marcha de una carta de laicidad en los establecimientos de enseñanza superior.

  9. Respeto de la neutralidad religiosa, política y filosófica por los acompañantes de los alumnos durante las salidas programadas en horario escolar.

  10. Respeto de la carta olímpica en las competiciones deportivas: principios de no discriminación e igualdad hombres-mujeres, y prohibición de toda demostración o propaganda política, religiosa o racial.