Libertad absoluta de conciencia

La libertad absoluta de conciencia es un principio que el ascenso de los integrismos y confesionalismos vuelve a poner insensiblemente en duda. La lucha a favor de la laicidad debe llevarse a cabo no solamente contra la pretensión de una laicidad desnaturalizada, extendida a toda la esfera privada, sino igualmente contra la defensa de una laicidad acomodaticia y se muestran favorables a una laicidad “adjetivada” (abierta, positiva, etc.).

El Gran Oriente de Francia fue escuchado el 26 de noviembre de 2013 en el Parlamento de la Unión Europea, donde pudo hacer valer que el principio de laicidad no es ni liberticida ni anti religioso sino que, por el contrario, garantiza la perfecta libertad de conciencia de creyentes y no creyentes.

El GODF desea la consolidación, en el plano legislativo, de los principios laicos que deben gobernar nuestra sociedad. Hemos reaccionado también contra las amenazas de derivas confesionales experimentadas por nuestros ordenamientos jurídicos.

Los trabajos emprendidos en el transcurso de este año desembocarán en la redacción , junto a diversos colectivos laicos, de un libro blanco destinado a los poderes públicos, que el GODF presentará el 9 de diciembre de 2014, jornada consagrada a la laicidad cada año por nuestra federación masónica.

Como figura en el artículo primero de la Constitución del GODF:

Considerando que las concepciones metafísicas son del dominio exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, el GODF rechaza toda afirmación dogmática.

Concede una importancia fundamental a la laicidad”.