Europa, esperanza para las generaciones futuras

Europa de los utopistas. Europa de los intelectuales, de los pensadores, Europa de los economistas. Esta debe ser, hoy, la Europa de los ciudadanos. Europa de la paz. Europa ha de comprometerse, igualmente, con aquellos territorios en los que la paz se ve amenazada: Ucrania, Mali, Iraq…

La paz ha sido siempre, en palabras de Jean Jaurès, “el mayor de todos los combates”. Lucha pacífica y pacificadora en la que los francmasones hemos tomado parte. Es, por tanto, el combate que nuestros mayores nos han dejado en herencia. El combate de la paz. Nuestro combate hoy. Pues fue en Europa donde se jugó, hace cien años, el destino del mundo. Y es en Europa donde se juega, en el presente, nuestro destino y el de nuestros hijos. Tenemos, pues, que asegurar la cohesión de Europa.

Con confianza, entereza y determinación defendamos la paz, la libertad y la fe en Europa; eduquemos en ellas a las jóvenes generaciones que se encuentran al alba de su ciudadanía. Enseñémosles, también, nuestra memoria de la paz, invitándoles a recordar nuestra historia y a redescubrir los valores que fundaron Europa, ahondando en nuestro pasado para hallar las razones que funden nuestra fe en el porvenir y los medios para edificarlo en Libertad, Igualdad y Fraternidad

 

(Fuente: conferencia pública del GODF en Reims, el 27 de agosto de 2014: "Europa, una esperanza para las generaciones futuras")