El GODF se pronuncia sobre la reforma del aborto en España

Daniel Keller, Gran Maestro del Gran Oriente de Francia, se pronuncia sobre los derechos de la mujer y el anteproyecto Gallardón de ley del aborto, dirigiendo esta carta a Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, con copia a José Manuel Durão Barroso, Presidente de la Comisión Europea, y a los presidentes de todos los grupos parlamentarios del citado Parlamento Europeo.

Señor Presidente,

Como representación de los pueblos, el Parlamento Europeo es naturalmente la instancia en la cual los valores fundadores de Europa deben ser a la vez defendidos y profundizados.

El respeto por la dignidad de todos los individuos es, desde este punto de vista, un derecho esencial y una exigencia que el reparto entre competencias nacionales y competencias europeas no debería menoscabar. En este sentido, es incontestable que las restricciones deseadas por el legislador español, relativas al derecho de las mujeres a proceder a una interrupción voluntaria del embarazo, constituirían, de ser aprobadas, un atentado particularmente grave contra la dignidad de las mujeres y su libertad.

El Parlamenteo Europeo no ha conseguido, hasta ahora, demostrar que esta cuestión depende del derecho fundamental de las personas y que no debería reducirse a una opción sanitaria.

La armonización, en el plano europeo, de los derechos de las mujeres con el respeto a la libertad de convicciones de todos, constituye una apuesta mayor y una perspectiva cuya reapertura honraría al Parlamento Europeo. Es así como progresará la Europa de los ciudadanos, si se quiere que los pueblos reencuentren la esperanza y confianza en una construcción de la que se puede temer que esté cada vez más desprovista de dimensión humana.

Comprenderá usted las preocupaciones del Gran Oriente de Francia ante tales evoluciones. Por supuesto, si lo estima usted útil, me pongo a su disposición para tratar estas cuestiones.

Deseándole reciba bien estas reflexiones, le ruego acepte, Señor Presidente, la expresión de mi perfecta consideración.