Condiciones de admisión en logia

Para poder ser admitido a la Iniciación y convertirse en francmasón o francmasona de una logia del Gran Oriente de Francia, es necesario:

1) haber alcanzado la mayoría de edad legal,

2) ser de reputación y costumbres irreprochables,

3) poseer al menos la instrucción indispensable para comprender las enseñanzas masónicas,

4) estar domiciliado o residir, desde hace seis meses al menos, en la localidad donde se sitúa la Logia, o en un radio de 100 km, salvo si no hay Logia a esta distancia. Esta última condición no es aplicable a las personas que, por su profesión, están obligadas a cambios de residencia,

5) no ser o haber sido miembro o simpatizante de una asociación o de una agrupación apelante a la discriminación racial, a la violencia contra una persona o un grupo de personas pretextando su origen, su pertenencia a una etnia o a una religión determinada y que propague o haya propagado ideas y teorías tendentes a justificar o fomentar esta discriminación, este odio o esta violencia,

6) no ser miembro o simpatizante de una asociación o de una agrupación considerada como un movimiento sectario y, en particular, de una organización cuya filosofía o actividad son incompatibles con los valores del Gran Oriente de Francia, es decir, dirigidas a destruir, desestabilizar y alienar al ser humano.

Instruida la solicitud de admisión por parte de la Logia, lo que incluye diversos trámites administrativos en el Taller y en la Obediencia, el Venerable Maestro designará a tres Maestros Masones de la Logia –sin que el resto de Hermanos sepa de quiénes se trata- informes sobre la persona solicitante. Leídos los tres en Tenida, se vota la admisión mediante bolas blancas y negras.

Tras esto, nuestro Reglamento General establece el llamado pase bajo venda, que la página web del GODF explica de la siguiente manera:

“El “pase bajo venda” es la presentación solemne del candidato a la Logia reunida. Por razones de discreción, pero también como aplicación del “método masónico”, se organiza el encuentro de forma particular. Se introduce al candidato en la Logia con los ojos vendados y es así como responde a las preguntas que se le hagan. Acabado este diálogo, la logia vota sobre su admisión. El voto es positivo si recoge más de tres partes de los sufragios, cosa que ocurre en la gran mayoría de casos”.

Finalmente, si todo ha sido positivo, tiene lugar la admisión, que la citada web describe de esta manera:

“También para esto tiene su método la Francmasonería. La admisión no es una simple formalidad administrativa. Por el contrario, obedece a un elaborado ritual. Según usos multiseculares, la entrada en Francmasonería se desarrolla en forma de “iniciación”. Se trata de una ceremonia en el transcurso de la cual se hace pasar simbólicamente al candidato de las Tinieblas a la Luz. Nada más diremos, pues la vivencia de esta ceremonia forma parte del camino que inaugura la entrada en Francmasonería”.

Y este será el comienzo.